
China.- Al menos dos personas murieron y unas 55.000 resultaron afectadas por las intensas inundaciones que golpean la región autónoma de Guangxi, en el sur de China, tras el paso del tifón Maysak. El fenómeno climático generó precipitaciones excepcionales que derivaron en crecidas de ríos, cortes de energía y evacuaciones en distintas localidades.
De acuerdo con información difundida por la agencia oficial Xinhua y replicada por Europa Press, las lluvias provocaron la rotura de varias presas en áreas cercanas a la ciudad de Nanning, lo que agravó la situación en zonas ya comprometidas por el avance del agua. Equipos de emergencia fueron desplegados para asistir a los damnificados y coordinar traslados preventivos.
Cientos de personas debieron abandonar sus viviendas ante el riesgo de nuevas inundaciones, mientras las autoridades locales emitieron alertas para evitar la circulación en sectores anegados y cercanos a cursos de agua. Los servicios meteorológicos anticiparon que las precipitaciones podrían continuar en los próximos días.

Datos oficiales citados por medios estatales indican que el tifón dejó acumulados de hasta 553,8 milímetros de lluvia en un lapso de 24 horas en algunas áreas de Guangxi. En ese contexto, varias estaciones hidrológicas registraron niveles de ríos por encima de los umbrales de alerta, con incrementos de hasta casi cuatro metros.
Según reportó la agencia EFE en base a fuentes del sistema meteorológico chino, el Centro Meteorológico Nacional mantiene vigentes advertencias por lluvias intensas y fenómenos convectivos, mientras que el Ministerio de Recursos Hídricos elevó el nivel de respuesta de emergencia ante inundaciones en la región.

El impacto de Maysak, considerado el décimo tifón de la temporada y el primero en tocar tierra en China este año, ya había generado interrupciones en el transporte aéreo y marítimo en otras provincias del sur del país, como Hainan y Cantón, en los días previos a su avance hacia el continente.
La magnitud del evento mantiene bajo vigilancia a las autoridades, que continúan evaluando daños y reforzando medidas de prevención ante posibles nuevas crecidas en la cuenca del río Perla.