Ciudad de México.- Stellantis, la armadora de vehículos, decidió suspender sus operaciones en dos plantas en México tras la imposición de aranceles al sector automotriz en Estados Unidos: Saltillo Van y Toluca.
Algunas personas con conocimiento de la situación confirmaron que estas medidas son parte de una estrategia para ajustar la producción debido al impacto de la decisión del presidente Donald Trump de imponer tarifas del 25 por ciento a todos los autos que lleguen a su país.
Estas plantas entrarán en proceso de mantenimiento, por lo que las personas seguirán trabajando en los sitios.
Cabe mencionar que Stellantis es una de las tres automotrices más grandes de la región, nacida de la fusión entre Chrysler (compañía mítica de Detroit), Fiat y PSA.
Dos de los 10 modelos más exportados a Estados Unidos son de esta empresa: las camionetas RAM 2500, ensambladas en Ramos Arizpe, Coahuila, y la Jeep Compass, fabricada en Toluca, Estado de México.
Gracias a esta empresa, la industria automotriz de Coahuila es una de las generadoras de capital más importantes del estado.
Stellantis reportó que en marzo pasado comercializó en México 6,915 autos. La marca con mayor número de ventas en este periodo fue RAM, con 3,118 unidades.
“Nuestros recientes lanzamientos están teniendo éxito entre los clientes, prueba de ello son los buenos resultados obtenidos el mes pasado con estos productos. Seguimos reforzando nuestras distribuidoras bajo el concepto de redes especializadas, diseñadas de acuerdo con los valores de cada marca y enfocadas en las necesidades del cliente", comentó Antonio Camalich, director de ventas de Stellantis México.
El paro temporal en Toluca será del 4 de abril al 4 de mayo, mientras que en Saltillo Van será del 31 de marzo al 13 de abril debido a la reducción en el número de órdenes.
Remarcaron que, aunque hay paro, la gente seguirá trabajando en cuestiones de mantenimiento y entrenamiento; nadie dejará de laborar.