
Ciudad de México.- Citlalli Hernández enfrenta un contexto político distinto al de 2024, cuando fungió como coordinadora de alianzas del bloque Sigamos Haciendo Historia (Morena, PVEM y PT), coalición que llevó a Claudia Sheinbaum a la Presidencia. En la actualidad, la dirigente asume nuevas responsabilidades dentro de Morena, con el reto de reorganizar acuerdos políticos desde cero y en un entorno más complejo.
Como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones del partido, trabaja contra el tiempo para recomponer la relación con el PVEM y el PT, aliados clave en procesos anteriores, pero que hoy mantienen tensiones con Morena e incluso han planteado la posibilidad de competir de forma independiente en algunas regiones rumbo a la elección de 2027.
La dirigente morenista confía en que la coalición pueda consolidarse nuevamente y mantener competitividad en estados históricamente gobernados por el PAN, como Chihuahua, Aguascalientes y Querétaro, donde considera que existen condiciones para disputar el voto ciudadano.
Asimismo, atiende conflictos internos relacionados con aspiraciones políticas dentro del propio partido, especialmente en casos donde algunos perfiles buscan suceder a familiares en gobiernos estatales, como ocurre en Zacatecas y Guerrero.

En el caso de San Luis Potosí, donde gobierna el PVEM, también existe una situación similar debido a la intención de continuidad familiar en el poder local. Sobre estos temas, Hernández ha insistido en que deben respetarse las reglas internas y los lineamientos que prohíben el relevo de familiares en cargos de gobierno.
La dirigente ha señalado que, aunque algunos aspirantes podrían quedar fuera del proceso inmediato, eso no cierra su participación en futuras contiendas, por lo que ha llamado a mantener la unidad y evitar fracturas dentro del movimiento.
En paralelo, trabaja en la estrategia de alianzas con el PVEM y el PT, partidos con los que Morena mantiene acuerdos electorales y legislativos, aunque reconoce que existen tensiones derivadas de decisiones recientes en el Congreso.

Hernández ha defendido que la coalición sigue siendo fundamental para los resultados electorales del bloque, recordando el triunfo de 2024 y la mayoría legislativa obtenida, pese a los desacuerdos internos.
En cuanto a la definición de candidaturas y negociaciones, ha dejado claro que las decisiones se tomarán a nivel de dirigencias nacionales en una mesa de coalición, evitando que factores estatales o personales influyan en los acuerdos finales.
También ha subrayado que cada elección requiere diagnósticos específicos por entidad, como en Michoacán y Sinaloa, donde situaciones de violencia e investigaciones judiciales forman parte del análisis político de cara al próximo proceso electoral.
Finalmente, la dirigente aseguró que Morena trabaja en la construcción de reglas claras, unidad interna y coordinación con sus aliados, con el objetivo de llegar fortalecido a la elección de 2027 y repetir el resultado electoral de procesos anteriores.