Noticia individual https://radiza.com.mx/../publicar/photos/12640127782653101952.jpg select * from news3 where id ="226275"

Irán.- Informó la suspensión de su operación militar contra Israel luego del reciente intercambio de ataques directos entre ambas naciones, ocurrido por primera vez desde la entrada en vigor de un frágil alto al fuego. No obstante, advirtió que podría responder con mayor contundencia si continúan las agresiones.
Previo a este anuncio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había exigido tanto a Irán como a su aliado Israel que detuvieran de inmediato los ataques, reactivados tras la tregua establecida desde el 8 de abril en el conflicto en Medio Oriente.
La escalada se reactivó después de un bombardeo israelí en los suburbios de Beirut, al que Irán respondió con el lanzamiento de misiles, mientras el ejército israelí ejecutó ataques contra varias ciudades iraníes, incluida Teherán, enfocándose en sistemas de defensa y un complejo petroquímico.
Trump insistió en su red Truth Social en la necesidad de frenar los enfrentamientos y aseguró que existían intentos de alcanzar un alto al fuego inmediato, aunque advirtió que el proceso podría verse obstaculizado por “la ignorancia o la estupidez”.

Por su parte, el mando militar iraní afirmó haber respondido con fuerza a Israel antes de anunciar el cese de sus operaciones, aunque dejó claro que cualquier nueva agresión, incluso en el sur de Líbano, provocaría represalias más severas.
Poco después, el ejército israelí informó la interceptación de proyectiles lanzados desde Líbano, dirigidos contra sus fuerzas en el sur de ese país, en medio de la creciente tensión regional.
El conflicto ocurrió en un momento crítico para los esfuerzos diplomáticos internacionales, con la participación de Pakistán como mediador, mientras las negociaciones intentaban evitar una escalada mayor.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó que su país no ha abandonado ni el conflicto ni el diálogo, mientras que el Ministerio de Exteriores iraní reconoció que las conversaciones continúan, aunque podrían verse afectadas por la violencia.
En paralelo, explosiones y alertas sacudieron tanto Teherán como Jerusalén, provocando cierres de escuelas y aumento de la tensión social.
Los mercados internacionales reaccionaron de inmediato, con un alza del precio del petróleo Brent debido a los temores por el estrecho de Ormuz, aunque posteriormente se estabilizó tras el anuncio iraní.

Finalmente, los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, anunciaron restricciones a la navegación de buques israelíes en el mar Rojo, sumando un nuevo foco de tensión en la región.