Esta fue la carta completa que leyó El Mayo

2026-07-20 19:23:06   273 Visitas


Estados Unidos.- Ismael “El Mayo” Zambada leyó una carta ante el juez Brian Cogan en la Corte de Distrito Este de Nueva York antes de recibir su sentencia a cadena perpetua este lunes 20 de julio.

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El cofundador del Cártel de Sinaloa asumió plena responsabilidad por sus crímenes, pidió perdón a las víctimas y adviritió que la violencia en México debe terminar.

La periodista Azucena Uresti reveló el documento íntegro a través de sus redes sociales, el cual dice:


“Su Señoría:

Comparezco hoy ante usted consciente de que mis actos causaron daño, un daño real, a personas, familias y comunidades. Asumo plena responsabilidad por lo que hice. Elegí este camino y comprendo que hoy debo responder por esas decisiones.

No fui a juicio porque no quería negar la verdad. Lo que hice estuvo mal. No hay justificación para ello. Entiendo que las autoridades tienen el deber de proteger a la sociedad y acepto que mis acciones me situaron en el lado opuesto a ese deber.

También comprendo la gravedad de la pena a la que me enfrento. Acepto mi castigo. No estoy aquí para pedir compasión; estoy aquí para asumir mi responsabilidad y pedir perdón por el daño que causé y por el ejemplo que di.

Crecí en un entorno donde la violencia y el crimen parecían normales, pero ahora sé que eso no es excusa. Llega un momento en que cada persona debe hacerse responsable de sus decisiones. Yo no lo hice, y muchas personas pagaron las consecuencias.

Si hay algo valioso que pueda decir hoy, es esto: la violencia debe terminar. Tanto en México como en otros lugares afectados por este tipo de delitos, se pierden demasiadas vidas, se destruyen demasiadas familias y demasiados jóvenes quedan atrapados en un ciclo que solo conduce a la cárcel o a la muerte. Nadie gana en una guerra como esta.

A la próxima generación le digo: elijan un camino diferente. No hay honor en la violencia ni nada duradero en el crimen; solo traen dolor y pérdida.

No puedo cambiar lo que hice, pero sí puedo asumir la responsabilidad por ello. Pasaré el resto de mi vida reflexionando sobre mis actos y con la esperanza de que, de alguna manera, mis palabras de hoy ayuden a alguien a evitar cometer los mismos errores. Gracias, Su Señoría”.

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Edición: MANUEL GALLEGOS