La Salsa

2019-11-08 07:20:12   384 Visitas


Por: Rubén Valles Mata

*Un México sin ley ni instituciones

Acontecimientos recientes en varios puntos del país, evidencian una crisis de inseguridad, en la que los grupos del mal retan y exhiben a las autoridades de todos los niveles, en la entidad que quieren y a la hora que quieren, la respuesta de las fuerzas del orden es pálida, carente de inteligencia, fuerza, efectividad.

Muy sonado el caso Culiacán, un operativo para detener al hijo de “El Chapo” Guzmán fallido, el ejército derrotado, el Gobierno y sus instituciones arrodillado, la prudencia les llevó a aceptar su derrota, rendirse, entregar al detenido, en atención al supremo deber de proteger a los más, lo cual no quita la exhibida a las fuerzas federales. La masacre contra la familia Lebarón en la región de Casas Grandes, dicen que la familia de Mormones tiene hierros, nadie lo puede asegurar, para el estado están limpios, sino, estuvieran detenidos, aún en el caso de que arrastren dificultades, la saña con la que mataron a nueve, habla del nulo temor a la justicia, a ser detenidos y aún más, los responsables, pagar con cárcel sus culpas.

El martes negro en ciudad Juárez, diez personas fueron ejecutadas, quemaron camiones y vehículos, a pesar del temor social por la integridad y patrimonio por parte de los juarenses, el Gobernador negó que se haya generalizado la violencia, ubican el tema como caso aislado, nadie lo cree o pocos consideran su versión para la toma de decisiones respecto a la vida diaria, hay miedo.

No se trata tampoco de sembrar el terror, la psicosis, no, aquí a lo menos que aspiran empresarios, industriales, comerciantes, ciudadanos todos, es al aporre de información precisa de lo que pasa en las calles, en las carreteras, porque la vida cotidiana sigue, todos iniciamos la jornada diaria esperando tener un buen día, las necesidades de sustento no esperan.

No es fácil emprender un viaje o salir a la calle con miedo, expuestos a que haya un enfrentamiento, estar a la hora y lugar equivocado, el manejo político del tema de los Lebarón y la violencia del martes en ciudad Juárez, deja muchas dudas, pareciera que la autoridad se lava las manos, enviando el mensaje de que las cosas no están tan mal, que los tres hechos narrados son circunstanciales, que no son parte de una embestida de los grupos criminales.

Igual y los tres casos no están relacionados entre sí, ocurrieron en territorios distantes entre sí, pero ocurrieron, en todos exhibieron a la autoridad y queda claro, que la siguiente puede ser en cualquier lugar, aquí o allá, nadie lo sabe, esta vez las víctimas pueden ser los Pérez, los Rodríguez, los Hernández, el crimen ataca a todos por igual, la autoridad no sabe qué hacer por combatirlos, llevarlos ante la justicia, ni aquí ni allá.

El Gobierno Federal y los estatales explican, en la mayoría de los casos se justifican, defienden su imagen, su proyecto político, “su buen nombre”, los malandros mientras se apoderan de más territorios, diversifican sus actividades, controlan las cárceles, están en las policías, en los Congresos, en los aeropuertos, en las aduanas, infiltran todo, se fuerza es horizontal, no saben dónde están, los liderazgos son diversos, detienen a uno y sacrifican a otro y la mafia sigue, no se detiene, el Gobierno en cambio, ciego, con voluntad de actuar, de hacer algo, pero no saben qué, la sociedad en cambio vive con miedo.




Edición: Susana Ruiz

Grupo Radiza Chihuahua