La Salsa

2019-09-05 21:44:59   1345 Visitas


Por: Rubén Valles Mata

*Se volvieron locos en el béisbol

De 1957 a la fecha, cuando se inicia la era moderna del béisbol del Estado de Chihuahua, el regionalismo ha crecido a un nivel, entonces insospechado, en los últimos 40 años, la postemporada registra incidentes en los que una porra se enfrenta a otra, se gritan, se acusan, se calientan los ánimos, termina el campeonato, hay un ganador al siguiente día todos a su rutina y a convivir como buenos chihuahuenses.

Los directivos en turno han sabido resolver las cosas, se han jugado partidos en sede neutral, equipos y afición han salido custodiados de los estadios y de las ciudades, por fortuna nunca ha pasado nada, pero lo que ocurre hoy en día deja un precedente vergonzoso, porque se aplican sanciones sin mostrar pruebas documentales y testimoniales que sustenten afirmaciones mentirosas y mal intencionadas, castigando a gente que invierte su tiempo, su dinero y su esfuerzo por amor al juego, al béisbol.

La serie semifinal entre Algodoneros y Rojos de Jiménez, deportivamente fue un espectáculo digno de una liga fuerte, varios partidos se definieron por una carrera, el ánimo de algunos aficionados se desbordó, hubo en los estadios de Delicias y de Jiménez gritos y hasta empellones, nada que no hubiera pasado, pero para el séptimo y decisivo juego de la serie, Jiménez decide no presentarse, según se leyó en redes oficiales, porque así lo quiso el Presidente Municipal, la política invadió terrenos que no le corresponden, fue la debacle, se corrompió el deporte y los directivos del béisbol se volvieron locos.

Delicias pasa a la final contra Indios por forfait, en Jiménez alegaron falta de garantías para sus jugadores y aficionados, dijeron que se había encontrado un arma en el dugout de Jiménez, que se habían lanzado botes de cerveza llenos, lo primero falso y lo segundo cierto, Jiménez jamás entabló comunicación con directivos y patronato de Delicias, el facebook fue el medio elegido para anticipar que no se presentaría. Fue hasta las cuatro de la tarde del sábado, cuando Fierrito se reunió con la gente de Delicias para informarles la postura de Jiménez.

La locura empezó la tarde del miércoles, cuando Francisco Javier Fierro, Presidente de la Asociación Estatal de Béisbol anunció que el primer partido de la final se jugaría en el Gran Estadio Delicias sin venta de cerveza y que el Jurisdiccional de la III Zona Saúl Márquez estaba castigado hasta el 31 de octubre, se ejerció la autoridad porque se tiene, sin que represente justicia para el estado de cosas que se vive.

Fierrito –como le conocen en el gremio beisbolero--, juzgó a posteriori, presionado por la reacción de Jiménez y su falta de oficio para lograr que la serie semifinal terminara con éxito, al término del sexto partido, cuando se supone hubo falta de garantías para el visitante, el umpire, autoridad máxima en el terreno de juego nunca reportó incidente alguno, los delegados, enviados de la Asociación Estatal como vigías de que estatutos, convocatoria y acuerdos se cumplan, tampoco reportaron nada, Protección Civil y Seguridad Pública tampoco reportaron nada, nadie le hizo saber al Jurisdiccional y Patronato que había problemas, se advertía un clima difícil, pero no al nivel de suspensión del juego, si Jiménez se presenta, los actuales castigos no se hubieran dado.

Francisco Javier Fierro es quizá el único Presidente de la Asociación Estatal de Béisbol que ha cobrado por estar en el cargo, los anteriores eran nombrados por los Presidentes de zona, eran autónomos, al margen del Gobierno, desde el presupuesto le vale matar el béisbol, de la política que todo lo pervierte, los que arriesgan su dinero y tiempo son los ahora castigados, son quienes con estadios llenos o vacíos pagan a los jugadores, dan mantenimiento a los estadios, mantienen esa industria, no se vale que directivos sin oficio, encabezados por Francisco Javier Fierro, ejerzan el poder porque lo tienen, no porque lo sepan aplicar. De aquí a que haya un campeón, todo puede suceder, menos la aplicación de estatutos, convocatoria u acuerdos en bien del deporte, más bien se trata de quedar bien con todos, hoy el perjudicado es Delicias, pero júrelo amigo lector, Juárez no está exento de la incapacidad de quien dirige el béisbol.