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Lo que no debes decirle a tus hijos

Jueves, 1 de Noviembre de 2018 08:54
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¿Sabías que hay frases que destruyen por completo la autoestima y estabilidad emocional de tus hijos? Muchos padres las dicen tal vez sin la menor idea del daño que de por vida les provocan por eso hoy una psicóloga experta nos abrirá los ojos, nos hablará de ellas y nos dejará en claro que si amamos a nuestros hijos, hay que respetarlos.

"Somos humanos y es normal equivocarse. Lo importante es saber pedir perdón, algo que a muchos padres les cuesta. Además, si lo hacemos, les estamos dando un gran ejemplo", explicó María Rueda, psicóloga experta en psicoterapia con niños y adolescentes.

El consejo de los expertos es hacerles saber que hay otra manera mejor de hacer las cosas, pero desde un punto de vista constructivo y empático. A continuación, las diez frases que los especialistas aconsejan eliminar del intercambio entre adultos y niños, con el fin de no boicotear este vínculo y proveer una mejor y más sana educación.

1. "APRENDÉ DE TU HERMANO"

Las comparaciones no sólo son odiosas para los adultos, sino también para los menores. Es muy fácil caer en ellas para los padres que tienen varios hijos, pero los expertos alertan que hay que tener cuidado porque "generan rivalidades en la familia y son muy perjudiciales a la larga", según afirmó Rueda. A través de esta frase, el niño percibe a su hermano como un modelo que nunca podrá alcanzar y esto afecta a su autoestima, al considerar que a sus padres les gustaría que él fuera de otra manera.

2. "ME VAS A VOLVER LOCO/A"

Puede que esta afirmación sea cierta en muchas ocasiones y que se dé en un contexto donde el padre se ve a sí mismo al límite de la cordura, pero el error es hacerlo partícipe de esto al hijo. "Utilizar la culpabilidad para motivar no es el mejor método para cambiar su comportamiento. Además, puede generar un impacto negativo en nuestra relación con ellos", explicó Rueda. "Les estamos transmitiendo la idea de que nuestros problemas son culpa suya, y esto les puede generar una gran ansiedad", indicó por otro lado Inma Marín, consultora pedagógica y presidenta en España de la Asociación Internacional por el Derecho del Niño a Jugar.

3. "¿NO TE DA VERGÜENZA PORTARTE ASÍ?"

Al igual que la anterior expresión promovía la culpa, esta fomenta la vergüenza. Algunos padres tratan de imponer disciplina de esta manera, principalmente delante de otras personas. "Pero es mejor evitar las críticas que no sean constructivas o sólo conseguirá humillarlo y minar su autoestima", argumentó Rueda.

4. "SI NO HACES ESTO, TE VOY A CASTIGAR"

Amenazar es utilizar el miedo de alguien para lograr algo y, cuando un padre se lo hace a un hijo, esto puede llegar a erosionar la confianza que los niños tienen depositada en sus progenitores

5. "ME TIENES HARTO/A"

Cuando un padre utiliza esta expresión, en un momento de estrés, lo más probable es que no tenga la intención de herir los sentimientos de su hijo, pero hay que ser conscientes de que este comentario, fruto de la exageración, puede provocar que un hijo crea que eso es real y permanente. "El amor de un padre hacia un hijo es incondicional, y eso es algo que debemos hacerles saber en todo momento", afirmó Marín.

6. "ERES UN/A CHICO/A MALO"

"Es un error decirle a un niño que es malo porque este pensará: "Bueno, soy así y no puedo hacer nada por cambiarlo", explicó Rueda. Los expertos aconsejan ser concretos a la hora de explicarles qué es lo que han hecho mal y censurar sus acciones. "Diciéndoles que son malos les transmitimos la idea de que son defectuosos. Por eso, es más aconsejable centrar la atención en lo que pueden cambiar en el futuro para conseguir un resultado más positivo". Es más constructivo usar otras expresiones como:

"No me gusta cuando haces esto" para explicarles por qué su comportamiento no es aceptable y ofrecerles alternativas.

7. "PORQUE LO DIGO YO… Y PUNTO"

Los padres tienden a pensar que por ser más grandes y experimentados siempre son los dueños de la verdad absoluta cuando su interlocutor es un niño. Por eso cuando llega un punto de la discusión en el que ya están cansados de argumentar, recurren a esta frase para terminarla. Pero el imperativo por el imperativo no hace otra cosa que erosionar la relación padre-hijo si no se les ofrece ninguna explicación de por qué deben hacer lo que se les ha pedido.

8. "NO LLORES, QUE NO ES PARA TANTO"

"Muchas veces tendemos a infravalorar los sentimientos de nuestros hijos. Puede que se hayan peleado con un amigo en el colegio y aunque esto para nosotros carezca de importancia, para ellos la tiene y no debemos quitársela", explicó Marín.

Edición: Gabriela Guedea

Grupo Radiza Chihuahua


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