El peligro del optimismo excesivo
Sección: Tips

El peligro del optimismo excesivo

Miercoles, 9 de Mayo de 2018 07:15
Visitas: 1013Comparte en:

El optimismo mal manejado tiene un riesgo potencial, y es que a veces se lleva a un extremo exagerado, en el que todo es perfecto e inofensivo.

Algunos afirman que un optimista es un pesimista mal informado. En muchas ocasiones, una visión demasiado optimista, radical e ingenua, nos acerca a la superstición, como ocurre con aquellas personas que piensan que, a través de nuestros pensamientos, podemos conectarnos directamente con el universo y pedirle cosas, si seguimos ciertas reglas.

El positivismo a ultranza puede resultar tan peligroso como el negativismo extremo si es amparado por la fe ciega o el fundamentalismo. Recuerdo que hace algunos años, cuando los smartphones aún no existían, llevé al aeropuerto a una tía de mi esposa, una mujer muy católica.

En un momento del trayecto le pregunté si había traído el pasaje y me dijo, muy tranquila, que lo había perdido. Cuando le volví a preguntar por qué no nos había dicho nada, me respondió: Dios proveerá, y levantó los hombros, en señal de que sea lo que deba ser. Tuve que comprar otro pasaje al doble de precio. Finalmente, el proveedor fui yo. La señora mostraba un optimismo espiritual sin límites, con el cual no estarían de acuerdo muchos religiosos. Afortunadamente existe un optimismo más moderado y flexible que se mueve dentro de límites racionales. Uno de los mayores exponentes en el tema es el psicólogo cognitivo Martin Seligman, que, en su libro Aprenda Optimismo afirma: Lo que queremos no es un optimismo ciego, sino flexible, un optimismo con los ojos abiertos.

El optimismo moderado, es decir, el que tiene un toque de realismo y no sesga la información a favor de un optimismo radical, ha demostrado que tiene un número considerable de consecuencias positivas para el desarrollo humano.

Redacción: José L

Grupo Radiza Chihuahua


Más de Tips