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10 cosas por las que ya no quieren tener hijos

Domingo, 18 de Junio de 2017 12:09
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¿Sabes si fuiste un bebé no deseado? Desafortunadamente, es casi seguro que sí. Hasta hace 20 años, aproximadamente, las familias se conformaban por una pareja que se veía obligada a tener descendencia. Entonces, se encargaban de engendrar bebés más por obligación social que por un deseo real. La “obligación” de ser madre perdió fuerza poco a poco, gracias a la planificación familiar.

El ser un bebé no deseado podría tener consecuencias a diferentes niveles; en casos extremos el bebé crece y se desarrolla como una persona tímida y depresiva que no se siente suficientemente capaz como para afrontar problemas o la vida misma. Se siente una piedra en el camino de los demás y piensa que no puede ser amado. Un bebé no deseado sufre desde el vientre y, en ocasiones, el daño jamás se repara.

Para evitar estas traumáticas situaciones, los especialistas sugieren algo simple: no tener bebés si no se desea. En la actualidad, las mujeres son libres de decidir por sí mismas y cada vez hay menos prejuicios en cuanto a la maternidad y la sexualidad; por lo que cada una decide si quiere o no convertirse en mamá. A decir verdad, existen muchos motivos para no traer niños al mundo.

No te quieres comprometer

En ocasiones, las chicas permanecen solteras porque quieren vivir bajo sus propias reglas sin tener que hacerse cargo de nada ni de nadie más; por lo que tener un ser que dependa totalmente de ellas es una responsabilidad que choca con sus planes de vida.

Tus finanzas no son óptimas

Eres la persona menos ahorrativa del mudo y te encanta gastar tu quincena en ropa, zapatos, libros y demás, o bien, no ganas lo suficiente como para mantener un hijo. Sea cual sea la razón y la situación financiera, tener un bebé es un gasto exhorbitante que no quieres ni tienes porqué hacer.

Estás enfocada en tu carrera

Aceptémoslo, un bebé sería un bache en tu prolífica carrera. Cuando te está yendo bien y ejerces la profesión que elegiste, un bebé sería un accidente en tu camino. Por lo tanto, en este momento está bien dejar la maternidad para luego o simplemente olvidarla.

Tienes un temperamento inestable o volátil

Con un mal genio seguramente terminarías ahorcando al niño cada que lo escuches llorar o demás. Es muy difícil mantener una buena postura, por mucho cariño que haya, cuando tu carácter no es estable y te cuesta controlar tus emociones.

Estás acostumbrada a tu propio espacio

Compartir tu espacio puede ser complejo, por ello, darle un poco de él a un niño puede ser apabullante. Incluso pensar en mover las cosas y poner nuevas puede ser una molestia para las personas que son celosas y quisquillosas con sus objetos personales y su habitación.

Aún no has madurado del todo

A veces el cuerpo no se siente ni está apto para traer un bebé al mundo, pues no ha madurado lo suficiente. Si no te sientes lo suficientemente segura como para ser mamá, no lo seas y espera el momento ideal.

Tienes otras metas

Ya sea tu carrera profesional, pasarla bien, mudarte, viajar, etcétera, cada motivo y meta es personal y nadie tiene porque juzgarte. Sólo tú puedes decidir si la maternidad es una prioridad o una decisión fuera de tus planes.

No pretendes renunciar a la diversión

Ser mamá es una experiencia maravillosa, pero tener sexo casual, ir de fiesta, salir al cine o trabajar todo el día son actividades que no podrías llevar a cabo con un bebé en los brazos. Nadie debe renunciar a lo que más le gusta por una irresponsabilidad.

Te preocupa tu físico

Estás en todo tu derecho de no querer modificar tu cuerpo por un bebé, nadie debe juzgarte si haces o no ejercicio o si lo quieres mantener intacto sólo por vanidad. Te aterra el proceso

Hay mujeres que le tienen un temor inmenso al proceso del embarazo, desde los síntomas hasta el parto. Muchas chicas no soportan la idea de tener que expulsar de su interior un nuevo ser, le temen al dolor y a la sangre. De hecho, existe una fobia que le impide a muchas mujeres embarazarse.

Cada mujer decide sobre su propio cuerpo. Nadie debe decirle qué sí y qué no hacer: la maternidad es una opción, ya no es más una obligación. Las razones por las que no quieras ser mamá son parte de un plan de vida que los demás deben respetar. Los errores o aciertos y todas sus consecuencias te pertenecen; por lo tanto, la decisión que tomes sólo te afectará a ti.

Edición: David Moya Grupo Radiza Chihuahua


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