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Sana y avanza

Lunes, 26 de Noviembre de 2018 08:14
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Nuestras acciones pasadas y nuestras antiguas creencias limitantes nos impiden alcanzar todo nuestro potencial. Son esas partes de nosotros que están atrapadas en el pasado (apegos y estructuras del ego) las que crean la resistencia que obstaculiza nuestro desarrollo. Para avanzar libremente necesitamos sanar esas partes que nos están deteniendo….

Destino

Nuestro destino no es el producto de nuestro pasado; nuestras acciones pasadas no nos impulsan hacia el futuro; nuestras acciones pasadas detienen nuestro avance e impiden nuestro desarrollo. Es la energía potencial de lo que hemos elegido (nuestra intención) lo que crea nuestro destino y nos guía a través de la vida.

Nuestras elecciones crean una especia de “succión” frente a nosotros que nos catapultan a lo largo de nuestro sendero de vida que hemos elegido. Es en esta “succión” de potencialidad pura que nuestra vida se desarrolla. Ya hemos elegido nuestro destino (antes de este momento presente), así que ahora debemos dejarlo ser y permitir que se manifieste en este momento, en nuestro eterno presente.

Esto no quiere decir que deberíamos simplemente sentarnos y esperar pasivamente a que una nueva vida caiga en nuestro regazo. Tenemos que comprometernos con la vida en el momento presente para asegurarnos de no perder las oportunidades de crecimiento que nos pone la vida.

Libre Albedrío

Nuestro enfoque de la vida puede influir en nuestro destino, pero no podemos controlar directamente lo que la vida nos envía, simplemente podemos decidir cómo vamos a responder. Aquí es donde entra en juego nuestro libre albedrío. Pero, ¿qué tanto libre albedrío realmente tenemos si vivimos la mayor parte de nuestra vida en piloto automático? La voluntad no es libre si está sujeta a los efectos de nuestros comportamientos condicionados.

Nuestra voluntad será libre si tenemos la conciencia suficiente para usarla de manera consciente. Sin conciencia, no podemos responder, solo podemos reaccionar.

La voluntad es una cualidad esencial del alma. Si esa cualidad de nuestra alma se identifica con el ego, no tendremos acceso a nuestra voluntad esencial; solo tendremos acceso a la versión mental de deseo construida por el ego (la falsa voluntad). La falsa voluntad es rígida y obstinada, y se adapta mejor a la resistencia que a la acción positiva. La falsa voluntad se basa en los miedos del ego y las estrategias de afrontamiento, que a menudo entran en conflicto con la vida (con la voluntad universal).

Podemos ejercer conscientemente nuestra voluntad para trabajar con el flujo natural de la vida, o podemos ejercer conscientemente nuestra voluntad de resistir el flujo natural de la vida, o podemos recostarnos inconscientemente y no hacer nada.

El desarrollo de la conciencia requiere conocimiento y acción (voluntad). Conseguir el equilibrio correcto requiere un conocimiento continuo de los cambios sutiles en las corrientes de la vida. Cuando nos sintonizamos con la vida y nos comprometemos activamente con ella, nuestras vidas se abren con una sensación de fluidez, tranquilidad y gracia. La gracia ocurre cuando permitimos que la Vida se despliegue naturalmente dentro de nosotros y fluya a través de nosotros sin ninguna resistencia.

La voluntad no es una fuerza para ser ejercida sobre el mundo. No hay una expresión externa de la verdadera voluntad, o de tratar de hacer que las cosas sucedan. La verdadera voluntad es el terreno firme pero flexible en el que se encuentra nuestro SER verdadero.

Es desde este núcleo inquebrantable que nuestra intención fluye a través de nosotros en plena alineación con la Vida.

Edición: Gabriela Guedea

Grupo Radiza Chihuahua


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