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Hábitos por los que se termina en divorcio

Sabado, 8 de Julio de 2017 07:12
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A menos que estés jugando Los Sims, un divorcio no tiene nada de divertido. Sin embargo, es algo que se ha hecho muy común en nuestra sociedad y sin dudas, ha perdido bastante el estigma que lo acompañaba hace no mucho tiempo. Y aunque la verdad es que a veces es la mejor solución para acabar con lo que te hace una persona miserable, nadie contrae matrimonio esperando pasar por un horrible divorcio. Por eso deberías tener en cuenta los detalles, ya que según Carrie Cole, una reconocida terapeuta de parejas en el Centro de Bienestar para Parejas en Houston… Son esa cosas las que indican serios problemas en una pareja. Revisa aquí los 8 hábitos que deberías dejar de lado si no quieres que tu pareja termine en un divorcio:

1. No discutir lo suficiente

Increíble, pero tiene mucho sentido. Porque si lo piensas, cuando ambos no están de acuerdo con algo, lo natural sería tratar de resolverlo juntos o al menos, expresar su descontento… Por eso, cuando todo lo que hacen es guardar silencio, la rabia se acumula y finalmente terminan demostrando que no tienen la intención de poner esfuerzo en su relación. No se trata de pelear para demostrar que te importa, sino de evitar que la relación muera.

2. Esperar demasiado para arreglar las cosas

Lamentablemente, así es como funciona prácticamente todo. Piénsalo como una mancha en tu ropa, mientras más tiempo la dejes, más difícil será de remover luego… Ese es el gran problema de algunas parejas, ya que por evitar una discusión, dejan pasar las cosas y no enfrentan los problemas que deben ser enfrentados lo antes posible, antes de que el daño sea más grande.

3. No saber cuándo terminar una discusión

Probablemente el otro extremo de no discutir, es llevar las discusiones DEMASIADO LEJOS. Porque cuando estás dentro de una, sabes que es muy difícil controlar todo lo que dices, la rabia y el calor del momento, te hace decir cosas que luego vas a arrepentir y nada va a terminar bien. Por eso, tienes que darte cuenta cuando las discusiones no están llevando a nada y utilizarlas como una forma de resolver conflictos.

4. Fijar tu atención en todo lo que hace mal

Ninguna relación podrá ser saludable ni exitosa si estás enfocándote en todo lo negativo de una persona, aunque no se lo digas todo el tiempo, el solo hecho de pensarlo puede llevar tu relación directo por la carretera al infierno. Comparar a tu pareja, no tiene sentido, ya que todas las parejas son distintas y eso te ayuda a olvidar todas las cosas buenas, aquellas por las que elegiste pasar tu vida a su lado.

5. Poner siempre buena cara

Estás tratando de complacer, traicionando tus verdaderas emociones y además obligándote a esconder lo que de verdad piensas. Y lo peor de todo, ¡es que es una respuesta que a veces sale de forma natural! Así que la próxima vez que tu pareja decida cambiar los planes que tenían para salir a comer juntos, no respondas con una sonrisa rígida y falsa, expresa tus sentimientos con honestidad. De seguro pueden llegar a una buena solución juntos.

6. Hablar mal a sus espaldas

Sobre todo cuando estás en confianza con amigos, puedes sentirte con la libertad de criticar todo lo que no te gusta acerca de tu pareja, sin embargo ¿has pensado lo irrespetuoso que es esto? En verdad, puede que en un nivel muy general no parezca nada malo, pero exponer problemas que no eres capaz de discutir con la persona directamente involucrada… Demuestra que las cosas no van nada de bien.

7. Jamás ponerte en el lugar del otro

Hay personas que son empáticas por naturaleza y otras que tienen muchos problemas para lograr serlo, sin embargo, es muy importante estar consciente del efecto que tiene esto sobre una relación. Ponerse en los pies de tu pareja es la mejor forma de evitar problemas y además, evitar los conflictos que lentamente llevan a los divorcios. Porque todos quieren sentirse comprendidos por sus parejas.

8. Comenzar discusiones con la mano empuñada

Negarlo no tiene sentido, a veces antes de que las discusiones siquiera empiecen, ya sabemos qué posición vamos a tomar frente a ella y que no vamos a dar un pie atrás hasta conseguir lo que queremos. Pero este hábito de estar a la defensiva, no trae nada buena para la salud de tu relación, muy por el contrario… La está matando. Activar los mecanismos de defensa de la otra persona, es una manera muy simple de llegar a discusiones que no servirán de nada, cuando lo que necesitas es tenerlas y aprovecharlas para resolver sus conflictos.

Edición: Eduardo Luna

Grupo Radiza Chihuahua


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